Comprar seguidores, cero engagement
El liderazgo falso, que se basa en apariencias, solo genera vacío y desconfianza. Comprar seguidores en lugar de construir una comunidad representa la fragilidad de la autoridad y la ética en las empresas. La verdadera influencia se alcanza con coherencia y principios, no con métricas artificiales que esconden inseguridades.