Escribir sin promesas
Escribir sin promesas es aceptar que quizá no haya relato de éxito, pero seguir escribiendo igual.
Escribir sin promesas es aceptar que quizá no haya relato de éxito, pero seguir escribiendo igual.
El problema no era llegar a los objetivos, sino que nadie pensó en los límites del cuerpo que debía sostenerlos.
Valores que se comunican, desgaste que se gestiona y silencios que lo sostienen.
Cuando nadie aplaude, nadie comparte y nadie mira, escribir deja de ser estrategia y se convierte en una forma de resistencia.
Creí que trabajaba mal, pero no era productividad lo que faltaba: era confianza. El miedo se había convertido en sistema.
El día que entendí que mi libro no iba a venderse solo Recuerdo perfectamente el momento. No fue una cifra…
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Conciliar en festivo: cuando el calendario dice una cosa y la empresa otra Hay días marcados en rojo en el…
La cultura del “siempre ocupados”: cuando trabajar mucho sirve para no trabajar bien Hay una pregunta que en muchas empresas…
Vender un libro en tu propia web transforma al autor en comerciante, implicando obligaciones legales como dar de alta la actividad, emitir facturas y gestionar impuestos. Aunque puede parecer complicado y costoso, hacerlo correctamente brinda paz mental y responsabilidad. La autopublicación va más allá de escribir, requiere conciencia y compromiso.